Un día Gris
Según Einstein "los hombres somos los únicos seres en el mundo que pensamos que vamos a encontrar distintos resultados repitiendo el mismo experimento de la misma forma".
Que genial definición. Pero porque es que intento nuevas soluciones sin resultados diferentes. ¿Cual es la forma de ensayarlo distinto?
El día nublado y bastante humedad en el aire, cielo gris claro. La radio del vecino se empeña en deprimirme con canciones tristes ¿que necesidad? Suficiente por hoy con lo que cargan mis espaldas que no es poco y sobrellevo por mi carácter arremetedor. Si huelo despacio detectando la tristeza del aire, inhalo con más fuerza buscando alegría. Pero no logro convencerme hoy.
Es cuando en vez de utilizar este sentido abrumado voy y me conecto con la vista. La calle húmeda y los árboles mucho más verdes por el agua del cielo, gotas caen desde la hoja verde arrojada por el viento sobre el paraguas marrón de una señora que fue a comprar algo en el almacén. Inútilmente ella esquiva un charco mientras la baldosa floja salpica sus medias gastadas.
¡Huy como estoy con esta llovizna! Me releo y no me atrevo a reescribir porque temo empeorar las cosas.
Es cuando vuelvo a cambiar de sentido. Desconecto la vista y el olfato. Mis oídos intentan descifrar esta sinfonía desafinada de sonidos, ruidos y rumores.
Con esfuerzo la radio del vecino que antes te contaba comienza a alejarse y con sorpresa encuentro a otra sonando mas adelante y a la derecha. La paso por alto y por un instante logro escuchar al sonido mas familiar y tranquilizador. Mi respiración, que alivio, yo estaba por ahí y me encontré respirando. Mientras se diluyen algunos sonidos, presto atención a ese silbido fino y agudo que siempre aparece y nunca pude saber porque siempre está. Personas hablando por la derecha, casi nada al frente y por la izquierda las gotas de lluvia que comienzan a hacerse escuchar salpicando las paredes. Es relajante y húmedo. Intento entonces desconectar el oído y darle lugar al tacto. Repaso la textura de mi pantalón. Es de una tela casi suave y fresca, copia la forma de mi pierna todavía firme y un poco musculosa que me ha llevado con firmeza durante todo este tiempo muchas veces muy rápido, otras tantas lentamente. En la parte de las rodillas encuentro mas áspera la tela y la rodilla, debe ser de rodar por el piso jugando con mis hijos. Mis piernas… cuantas veces tuve que levantarme una y otra vez para volver a comenzar. Espero no me fallen cuando las necesite nuevamente. Y no precisamente para salir corriendo.
Repaso la camisa y lo primero que detecto es una falla a la altura del abdomen. Es como abultado, cierto, la camisa tiene panza… esta fallada.
Tomo aire y despierto. Confirmo lo que los sentidos me decían que había por allí en este día de la vida.
También un poco de panza hay.
2010 Obdulio Raúl Cosco

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